viernes, 31 de enero de 2014

La guía profesional del audiovisual será distribuida gratuitamente

Visor llega a su 12va edición tras 36 años de trabajo por el cine venezolano

Durante el mes del cine nacional la Fundación Visor en alianza con la Fundación Cinemateca Nacional y el Centro Nacional Autónomo de Cinematografía  (CNAC),presentó en la Sala Cinemateca MBA, la 12va edición de la Guía Profesional de Medios Audiovisuales de Venezuela: Visor.



La actual edición de la nombrada guía, será distribuida de forma gratuita en formato digital, contemplando la producción filmográfica del 2005 al 2012 y la información de servicios y profesionales en el aérea audiovisual, danza, espectáculos-eventos, música y teatro. Un fotograma original de la icónica obra de Fritz Lang, Metrópolis(1927), será la portada en esta ocasión.

“La idea es agrupar a las personas que trabajan en los medios audiovisuales. La guía es una herramienta donde puedes encontrar los contactos de empresas y profesionales del medio, lo que permite formar un equipo de trabajo” Comentó Pily Gálan, quién junto a Maite Galán, funge como editora de Visor.

“Esta nueva edición, a diferencia de otros años en los que vendíamos una edición impresa, decidimos manejar el formato digital de distribución gratuita a través de nuestra web. También adelantamos la elaboración de una aplicación para la plataforma móvil” Concluyó Galán.

El presidente del Cnac, Juan Carlos Lossada, acompañó la presentación y recalcó la importancia de la continuidad de esta publicación: “Visor provee información fundamental para todos aquellos que quieren hacer cine en Venezuela, además,  también tiene información acerca de cuál ha sido el devenir de  la cinematografía venezolana en los últimos tiempos"
"Es importante destacar el papel que Visor juega para todos aquellos que estén interesados en incursionar en el cine venezolano, y para los que ya están haciendo cine en el país, es de consulta imprescindible” finalizó.

Visor, ha sido un valioso instrumento para profesionales de los medios de comunicación del país al facilitar la ubicación de empresas y profesionales  del mundo audiovisual venezolano, por más de 36 años; Además de compilar sistemáticamente la producción audiovisual venezolana, desde el año 1897 hasta la actualidad.  

Invitamos a todos y todas a visitar la página www.visor.com.ve . (T/ Sandra Echarry)

lunes, 27 de enero de 2014

Entrevista de Personalidad

Más de 40 años promoviendo el movimiento coral venezolano

MARÍA GUINAND: UNA DIRECTORA CORAL FORJADA POR UNA GRAN PASIÓN, EL CANTO

Con energía inagotable, María Guinand aborda proyectos creativos que cautivan al público venezolano y mundial, expandiendo los horizontes de un movimiento coral que cada día tiene mayor proyección en nuestro país y allende nuestras fronteras. Educadora, promotora cultural, directora coral y directora de orquesta, María Guinand, asume los retos con gran entereza, como cuando dirigió a la Orquesta Sinfónica de Venezuela en el Oratorio de Navidad de Juan Sebastián Bach, donde 500 voces entonaron un canto a la paz en un Concierto Coral Participativo, un evento único y muy especial que deleitó y conmovió a los presentes en la Sala Ríos Reyna del Teatro Teresa Carreño.


Evelyn Navas Abdulkadir. Prensa Orquesta Sinfónica de Venezuela. María Guinand supo desde niña que se dedicaría a la música y se atrevió a seguir la clara inclinación familiar por el estudio y el ensayo constante. Junto a sus siete hermanos, desde muy pequeños, su mamá los estimuló a estudiar música, y cómo no iba a hacerlo si fue nieta del flautista y compositor Manuel Guadalajara y de la pianista Mercedes García. Así que la música sí era importante en el hogar de los Guinand.
Aunque María Guinand se cultivó en el piano desde su juventud, fue el canto su mayor pasión la que le llevaría a estudiar con ilustres profesores que sembraron en ella además la semilla de la pedagogía. “Tuve excelentes maestros desde niña, me estimularon y guiaron con entusiasmo, amor y buena pedagogía. Alberto Grau fue mi primer maestro de música (piano y dirección coral); Álvaro Fernaud y
Gonzalo Castellanos en solfeo; Ángel Sauce en Armonía; Eduardo Plaza, en Historia; Primo Casale y Cristina Vidal de Pereira (piano) en contrapunto. ¡Todos maravillosos!”.
De su inmensa trayectoria cabe mencionar que completó sus estudios musicales en la Universidad de Bristol, en Inglaterra, obteniendo la licenciatura en 1976 y luego la maestría en 1982. En 1980 obtuvo el  diploma de director coral en el Conservatorio de la Orquesta Nacional Juvenil en 1980 bajo la tutela del propio Alberto Grau.
De sus primeros pasos recuerda su dedicación a estudiar canto a nivel profesional, primero en Inglaterra y luego con Alfredo Hollander en Venezuela: “Mis estudios de canto estuvieron siempre al servicio de mi pasión por la
dirección coral. Canté en la Schola Cantorum, estudié mucho repertorio de canto, pero nunca pensé en ser cantante”.
La influencia familiar fue determinante, y es que en la familia Guinand, María y sus hermanos siempre estuvieron bajo el efecto de la música: “Las canciones venezolanas populares y los aguinaldos, por ejemplo, eran parte de la cotidianidad. También lo era la música clásica. Mi mamá tenía una bella colección de discos de vinil y de algunas óperas. A mi abuela le encantaba la Zarzuela. Más adelante, en los años 60’ escuchábamos los cantantes de rock de la época con gran entusiasmo”.
Y en que en ese ambiente tan melodioso, María Guinand, a sus 19 años entendió que quería ser músico a tiempo completo, aunque tuviese un sincero interés por la ciencia: “Estudiaba Física y Matemáticas en la Universidad Católica Andrés Bello, conjuntamente con la música, pero ya no era posible combinar ambas. La ciencia me apasionaba también, pero ganó la música. Al principio, cuando decidí dejar la UCAB y dedicarme a la música, mi familia no estaba muy segura que había tomado la decisión acertada, pero luego tuve todo el apoyo de ellos cuando me dediqué con gran disciplina y pasión a hacer mis estudios en la Universidad de Bristol, en Inglaterra. Yo era la única 'extranjera' en el departamento de música. Fueron unos años maravillosos y de grandes aprendizajes. Trabajé muy duro”.
Sin duda no le fue fácil, pues Guinand a través de los años ha logrado despuntar a base de esfuerzo y tesón, ganándose el prestigio y la admiración gracias a su talento y dedicación. La fama no le fue fortuita: “Nada llega fortuitamente. Cada decisión que tomas en la vida tiene consecuencias, buenas o malas. Puedo afirmar que la suerte que tuve, fue  la de estar siempre bien orientada, tener una buena familia, buenos consejos, buenos amigos, buenos maestros. Todo esto
definitivamente es una gran suerte y si sabes escucharlos y aprovechar sus consejos, el camino de la vida, con sacrificio, disciplina y empeño se hace más llevadero y logras mejores resultados”.


Una pasión para recorrer el mundo
Es larga la descripción de sus logros, de sus actuaciones. Todo producto de esa pasión inmensa que siente por el canto coral. Si desea ahondar en el tema, la biografía de María Guinand en Wikipedia es bastante extensa y precisa. Aún así no se puede pasar por el alto que María Guinand ha recorrido el mundo dirigiendo La Pasión según San Marcos de Osvaldo Golijov desde el año 2000 y hasta recibió nominaciones al premio Grammy y al Grammy Latino por su grabación del estreno de esta obra publicada por el sello alemán Hänssler.
Al consultarle que le atrae del repertorio sinfónico coral, nos revela: “Con este repertorio sinfónico-coral  me siento muy identificada. La música coral 'a capella' también me apasiona. Mis autores favoritos son diversos, entre ellos Tomás Luis de Victoria, Claudio Monteverdi, Juan Sebastián Bach, Mozart, Brahms y Mendelssohn. De los maestros latinoamericanos y venezolanos me encanta la escuela de madrigalistas de la primera mitad del siglo XX y también los compositores audaces y novedosos del Siglo XX/XXI. Estrenar buenas obras 'a capella' o sinfónico-corales me ha llenado de grandes satisfacciones”.
Son tantos los buenos momentos vividos en los escenarios –ha recorrido los más importantes del mundo- que le es difícil rememorar una vivencia especial: “Puedo afirmar que los compromisos en los Concursos Corales Internacionales fueron siempre cautivadores, como lo fue también el estreno de la Pasión según San Marcos de Golijov en Stuttgart en el año 2000”.
Tan exitosa ha sido esta obra, que en marzo de 2010 aparece la edición de La pasión según san Marcos de Osvaldo Golijov, dirigido por María Guinand bajo el sello Deutsche Grammophon, grabación que le mereció el premio Echo Klassik 2010 en la categoría de Mejor Grabación del Año para un Coro/Agrupación musical del siglo XX y XXI.

María Guinand al mando de la Orquesta Sinfónica de Venezuela
Su relación con la Orquesta Sinfónica de Venezuela
María Guinand planificó durante un año  la celebración del Día Internacional del Canto Coral, con el concierto coral participativo Oratorio de Navidad de Juan Sebastián Bach, cantatas 1, 2 y 3, con la soprano venezolana Ximena Borges, la alto alemana Anja Schlosser, el tenor norteamericano Dann Coakwell y el bajo venezolano Edwing Tenías, como solistas. El gran coro, compuesto por 500 voces, fue dirigido por María Guinand.
Para la Maestra Guinand fue un gran placer dirigir por primera vez a la Orquesta Sinfónica de Venezuela: “Siempre he admirado a la OSV. De niña y de joven presencié muchos conciertos maravillosos con esta orquesta, grandes directores y solistas. Recuerdo especialmente los conciertos dominicales en el Aula Magna o en el Teatro Municipal en los años 60’  y 70’. Dirigir la OSV el año pasado fue un gran reto y una inmensa alegría. He tenido una excelente relación son sus integrantes y hemos logrado construir juntos conciertos muy emotivos”.


Maestra, ante todo, por vocación
Aunque la música le apasiona, a María Guinand lo que en sí la transforma es la enseñanza, es maestra de tiempo completo: “Estuve siempre muy clara, desde muy joven, que quería dedicarme a la docencia. Me encanta compartir mis conocimientos, constatar el aprendizaje en mis alumnos, ver el progreso en mis agrupaciones. En este sentido ser directora de coros ha sido mi mayor pasión”.
En los años 70 María Guinand ya era directora titular de agrupaciones corales como Coral Colegio San José de Tarbes, La Florida, Coral Banco Latino, Cantoría Alberto Grau, Schola Cantorum de Caracas (hoy, Schola Cantorum de Venezuela), Cantoría Universitaria Simón Bolívar, Orfeón Universitario Simón Bolívar y la Coral de la Fundación Empresas Polar.
En años posteriores ocupó cargos como Directora de la Escuela Superior de Música José Angel Lamas, Coordinadora de la Maestría en Música de la Universidad Simón Bolívar, Directora Ejecutiva de la Academia Bach de Venezuela, Directora Ejecutiva de la  Academia Nacional de Canto Gregoriano, Directora Asociada y Coordinadora de los montajes sinfónico-corales de la Fundación del Estado para el Sistema Nacional de las Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela (FundaMusical Bolívar), Directora General y Directora Artística de la Fundación Schola Cantorum de Caracas, miembro de las comisiones de cultura de Fedecámaras, Electricidad de Caracas, Fundación Cultural Chacao y la Fundación Empresas Polar.
Y en fechas más recientes: Presidente de la Fundación Movimiento Coral Cantemos, Directora del Conservatorio de Música Simón Bolívar de la FESNOJIV, Asesora de los Ministerios de Educación y Cultura para el Proyecto “Educación Musical en Venezuela”; Fundadora del Centro Infantil de Montalbán para las Orquestas y Coros Infantiles y Juveniles (FESNOJIV); Miembro del Consejo Superior de la Universidad Simón Bolívar, Miembro del Consejo Directivo del Teatro Teresa Carreño, Vicepresidente para Latinoamérica y Primer Vicepresidente de la Federación Internacional para la Música Coral (FIMC), Miembro del Consejo Internacional para la Música de la Unesco, Asesora Artística para las actividades corales de la FESNOJIV, Directora Artística del Proyecto “Voces Andinas a Coro” de la Corporación Andina de Fomento, y Directora Artística del Proyecto “Construir Cantando” de la Fundación Schola Cantorum de Caracas.
Su agenda siempre está ocupada por muy diversas actividades. Además de la dirección coral, las conferencias, la enseñanza o los estrenos, está su participación, por ejemplo, en la redacción del libro Aproximación a nuestra cultura del cual Guinand es coautora. Ha colaborado también en la grabación de 41 discos, desde 1979 cuando con la Cantoría Alberto Grau presentó Retablo Navideño Vol. I y Vol. II, hasta uno de los últimos proyectos discográficos, Aqua, de Gonzalo Grau, donde dirige.
Ha recibido reconocimientos muy diversos, en fechas recientes, sobresale la realización del 30 Festival Internacional de Coros de Bogotá en su homenaje. Honrada en países como Suiza, Italia, Alemania y Austria, entre otros, en Venezuela también ha sido reconocida con la Orden Andrés Bello en su Primera Clase,  condecoración otorgada por el Ministerio de Educación de Venezuela en 1989 y la Orden Diego de Losada, condecoración otorgada por la Gobernación de la Ciudad de Caracas, en 1992.
María Guinand ha sido nominada en 2002 al Grammy y al Grammy Latino en la Categoría de Mejor Álbum Clásico por su grabación de La Pasión según San Marcos de Osvaldo Golijov (Schola Cantorum de Caracas). En 2003 fue nominada al Helpmann Awards (Australia) en la Categoría de Mejor Presentación de Música Clásica en Concierto por su interpretación de La Pasión según San Marcos de Osvaldo Golijov en la Sydney Opera House durante el Festival de Verano de Sydney (Schola Cantorum de Caracas). En el 2009 María Guinand resulta ganadora del Premio Helmuth Rilling de la Internationale Bachakademie Stuttgart (Alemania) por su excelencia y logros en la enseñanza y dirección musical.
Radicada en Caracas junto a sus dos hijos, María Guinand, con su energía indetenible, sigue trabajando junto a su esposo, el Maestro Alberto Grau, haciendo realidad el sueño de llevar el movimiento coral venezolano hacia otras instancias: “Mi deseo es que existan coros en todas la escuelas y liceos del país, y por ende un espacio de trabajo donde más y más directores formados puedan desarrollarse y realizar sus sueños”.
Un sueño que cada día se consolida más, pues los jóvenes venezolanos están apasionados también por el canto coral. Hay en nuestro país un gran interés por el tema coral en muchas instancias de la sociedad. Estoy segura que seguirá con pie firme acrecentándose el número de coros, mejorando la calidad de los mismos y de sus directores”. Así será seguramente.

Si quiere saber más de  la Schola Cantorum de Venezuela puede contactarlos en http://www.fundacionscholacantorum.org.ve y por @ScholaCantorumV en Twitter.

jueves, 23 de enero de 2014

Prócer de la Orquesta Sinfónica de Venezuela

VICENTE MARTUCCI: 
UN MAESTRO INSPIRADOR PARA LA JUVENTUD MUSICAL DE VENEZUELA

La Orquesta Sinfónica de Venezuela arriba a 84 años de actividad ininterrumpida. Pionera en el movimiento sinfónico nacional, fue producto de la ardua labor de músicos que lucharon en tiempos difíciles –aún sosteniéndola por sus propios medios- para dar permanencia a una institución que desde su primer concierto público, sirvió a los intereses más nobles: darle al país lo mejor de la expresión creativa a través de la música. Es importante conocer a estos maestros, cuyo legado disfrutamos hoy. En el caso de Martucci, fue notable su inclinación por el área pedagógica y fue uno de los impulsores dentro de la OSV de esa inclinación de la orquesta hacia la educación musical.


Evelyn Navas Abdulkadir. Prensa Orquesta Sinfónica de Venezuela. Vicente Martucci llegó a Venezuela en 1897. Venía de Santa Lucía de Severino, Provincia de Avellino, Italia, de donde era oriundo. Su familia contaba con miembros dedicados a la música a nivel profesional. Su hermano Lepoldo Martucci fue director de la Banda del Estado Zulia y su primo hermano Ángel Mottola Martucci, se destacaría como compositor de piezas populares que fueron plasmadas en un álbum musical,  publicado por el Club de Leones de Barcelona en 1947, en homenaje a su labor creativa.
El maestro Martucci se acomodó rápidamente en la Venezuela de aquel entonces y con rapidez formó parte de la vida artística y cultural de la sociedad caraqueña y figuró gracias a su notable talento en los espectáculos musicales escenificados en la capital.
Llegó a ser inspector de bandas marciales militares, director de espectáculos públicos de Caracas y director de las escuelas de bandas del Ejército Nacional. Cabe destacar su encomiable labor cuando por petición del General Gutiérrez Méndez, alcalde de la Cárcel Pública, creó la ejemplar escuela de música de la cárcel caraqueña para que los jóvenes reingresaran a la sociedad con una profesión digna, como hombres de bien, enseñándoles música de banda.
En la Venezuela del Siglo XX, Vicente Martucci, escribió con honores el capítulo de los inicios de la música orquestal. Dotado de una sólida formación y excelencia académica, eran admirables sus ejecuciones como director de orquesta y las llamadas “bandas marciales”. Tenía una notable capacidad para concertar el montaje de conciertos de música clásica y también sobresalió como músico de alto nivel, con un carácter afable que le haría brillar en los círculos sociales de entonces.
Sin embargo, su historia no es muy conocida. El maestro Vicente Martucci trabajó sin recursos económicos para crear un movimiento orquestal en nuestro país, en tiempos difíciles y oscuros. Nunca le fue reconocida su loable actividad para motivar el gusto por la música académica en el público venezolano.
En la Venezuela del siglo XX era muy pocas las actividades musicales que se desarrollaban a nivel profesional. La ópera y la zarzuela tenían gran aceptación en todo el país y sobre todo en la capital, donde llegaban compañías internacionales que realizaban presentaciones en los teatros no sólo de Caracas, sino en las principales ciudades de provincia. Estas compañías traían a sus propios cantantes, corales y músicos. Sin embargo, no existía una orquesta profesional en nuestro país para ese entonces.
En el año 1921 Monseñor Ricardo Bartoloni, sacerdote italiano, quien se desempeñaba como secretario de la Nunciatura Apostólica en Caracas, trató de organizar un concierto. Bartoloni había sido colaborador de Lorenzo Perosi (Tortona, 1872 - Roma, 1956), el más importante compositor de música sacra en el siglo XX italiano (director musical de la catedral de Venecia y director musical de la Capilla Sixtina en el Vaticano). Con la venia de Perosi, se dio a la tarea de montar cuatro  de sus obras: el oratorio La Resurrección de Lázaro, la Misa Pontificia, la Misa Eucarística y la Misa de Réquiem. 
Estas obras eran de gran formato y estructura musical compleja y para su ejecución se requería un coro de unas cincuenta voces y una orquesta de sesenta ejecutantes. Tarea enorme para un país en donde no había ni siquiera una  sinfónica. La misión de orquestar este montaje inmenso recayó en el maestro Vicente Martucci, quien contó con la colaboración de Monseñor Nicolás Navarro. Fue un hecho trascendental porque por primera vez en Venezuela se lograba reunir a tantos músicos y coristas y el estreno de ese montaje fue todo un éxito.
A partir de esta hazaña, nació la inquietud de Martucci de contar con una orquesta sinfónica profesional para hacer frente a nuevos montajes de grandes obras académicas.
El 11 de febrero de 1922, bajo el patrocinio de la iglesia católica y junto al violinista y compositor Manuel Leoncio Rodríguez y el violonchelista Andrés Áñez, el maestro Martucci crea la Orquesta de la Unión Filarmónica de Caracas, la primera orquesta sinfónica fundada en nuestro país, pero que no pudo sostener su actividad en el tiempo. En el año 1929  dejó de funcionar por falta de recursos económicos.
Con esa inquietud, el maestro Martucci siguió interesado en dar vida a una orquesta sinfónica. Junto a los músicos de la extinta Unión Filarmónica, responde al llamado de los maestros Vicente Emilio Sojo, Ascanio Negrete y Simón Álvarez para ensayar  el 15 de enero de 1930 y reorganizan filas para constituir a la que llamaron “Sociedad Orquesta Sinfónica Venezuela". La Orquesta Sinfónica de Venezuela nació así, hace 84 años, siendo sostenida económicamente por sus propios miembros. El 24 de junio de ese mismo año, día en que se celebraba el aniversario de la Batalla de Carabobo, tuvo lugar el primer concierto de la Orquesta Sinfónica Venezuela en el Teatro Nacional. El programa se dividió en dos partes, Martucci dirigió la primera y Sojo la segunda. Fueron tiempos muy difíciles, pues ni el gobierno de aquel tiempo ni el sector privado apoyaban la labor cultural.
De hecho, el 18 de agosto de 1930, después de haberse realizado la primera presentación de la orquesta ante el mundo, el 24 de junio en el Teatro Nacional de Caracas, se convocó a una reunión en el local de la Escuela de Música y Declamación de la Academia de Bellas Artes de Caracas (hoy, Escuela de Música José Ángel Lamas) en la cual se nombró, por votación secreta, al Maestro Vicente Emilio Sojo presidente de la Junta Directiva. Sin embargo, el Maestro Sojo, en forma sorpresiva, declinó el nombramiento, lo cual obligó a la reunión a proceder a pedirle al Maestro Martucci que aceptase el cargo por ser quien le seguía en número de votos. El Maestro aceptó, convirtiéndose en el primer presidente electo de la recién creada institución sinfónica. Habiendo dirigido la primera obra que interpretó la Orquesta Sinfónica de Venezuela en su historia, la Obertura “Der Freischutz” (El Cazador Furtivo) de Carl María von Weber, también le tocó el honor al Maestro Martucci de ser el primer director de la orquesta.


El maestro Sojo asumió la presidencia un año y medio después, y bajo su gestión se encargó de trabajar arduamente para lograr la asignación de un presupuesto que le permitiera a la orquesta su profesionalización. Desde el año 1948 la Orquesta Sinfónica de Venezuela recibe una asignación presupuestaria por parte del Ministerio de Educación, hoy Ministerio para el Poder Popular de la Educación.
Gracias a la influencia y a la visión del Maestro Vicente Emilio Sojo, la Orquesta Sinfónica de Venezuela en sus primeros años logró captar el interés nacional hacia la música académica. Músicos de otras latitudes llegaron a nuestro país, para regalarnos talento y formar parte de los primeros educadores dedicados a impartir sus conocimientos en nuestro país.
Durante muchos años, las orquestas sinfónicas venezolanas contaron con las contrataciones de músicos de Italia y Estados Unidos, por ejemplo. En fechas más recientes, las escuelas de música en Venezuela cobraron fuerza para darles profesionalidad a los músicos de nuestro país. Fue con esfuerzo, tesón y una visión de futuro que los primeros maestros lucharon por asentar un movimiento sinfónico profesional, que contara con grandes talentos para expresar magistralmente lo mejor de la música académica universal.
Vicente Martucci muere inesperadamente –en circunstancias misteriosas- a los 44 años. Era muy apreciado socialmente y la noticia sacudió a los medios de comunicación de 1941, que lo identificaban como Director de la Orquesta Sinfónica de Venezuela, aún cuando ya no lo era. Sin embargo, mucho de su legado se perdió, incluyendo sus composiciones. Con los años llegó a aparecer en los archivos de la Escuela de Música José Ángel Lamas una composición suya llamada Año Jubilar, marcha triunfal para piano. Seguramente el maestro Martucci compuso mucho más, pues era un músico muy compacto y creativo.
Sobre el carácter del maestro Martucci el profesor Lira Espejo expresó hace algún tiempo: "Su capacidad organizadora y la constante aspiración de abrir perspectivas superiores a la música dejaron profunda huella en las búsquedas orquestales de ese entonces. No sólo actuó junto a los entusiastas jóvenes que buscaban horizontes inalcanzables a través de iniciativas renovadoras, la mayor parte de ellas impulsadas por el propio Maestro Martucci, sino que desarrolló una espléndida acción como profesor, de tal manera que gran cantidad de sus alumnos no sólo ocuparon prominentes responsabilidades en Venezuela, sino que lograron destacarse en Argentina, Panamá, Londres y Alemania”. Sin duda alguna fue precursor del movimiento educativo musical en nuestro país.
Hoy la Orquesta Sinfónica de Venezuela cuenta con 100 músicos profesionales, todos ellos profesores de música, que comparten su pasión por tan bello arte en las aulas a través del programa socioeducativo La OSV En Mi Escuela.

Fuentes consultadas: textos originales de Hugo Álvarez Pifano, musicólogo y crítico de música, con especialización en ópera y temas musicales de nuestro país y profesor Alejandro Ramírez, miembro de la Orquesta Sinfónica de Venezuela, quien fuera presidente de la Junta Directiva en el lapso de 1991 a 2010.



sábado, 18 de enero de 2014

Entrevista de Personalidad

El Sonero del Mundo sigue imbatible

OSCAR D’LEÓN: 42 AÑOS CONQUISTANDO EL MUNDO CON SU VOZ Y SU OPTIMISMO

Para la Orquesta Sinfónica de Venezuela fue un gran momento para unir talentos y subir al escenario de Fitven 2013 en la hermosa ciudad de Mérida junto a Oscar D’León, cantante y bajista, que ha llenado los corazones de los venezolanos con su música y sobre todo con una actitud única, una gran sonrisa y un positivismo que contagia, sobreponiéndose a la adversidad. Es ejemplo a seguir para todos. El Gran Sonero del Mundo sigue marcando las pautas de nuestra historia musical, energía le sobra.



Evelyn Navas Abdulkadir. Prensa Orquesta Sinfónica de Venezuela. Un accidente doméstico con la consecuente pérdida de la visión en su ojo izquierdo, no amilanó la inquebrantable voluntad de un hombre que se hizo a sí mismo a pulso. Caraqueño de origen, Oscar Emilio León Simoza, mejor conocido como Oscar D’León es músico autodidacta, que eligió el bajo como su instrumento y pulió su hermosa voz para cantar un género exigente: la salsa.
Su éxito en América Latina y todos los países de El Caribe junto a su orquesta La Dimensión Latina, le merecieron ser conocido como El Faraón de la Salsa y también como El Sonero del Mundo, cuando conquistó Europa, Asia, Estados Unidos y muchas latitudes, donde impuso sus temas hoy por hoy considerados clásicos.
Oscar D’León proviene de una populosa parroquia de Caracas, Antímano y desde muy pequeño se interesó por la música caribeña. De sus inicios en el canto recuerda que: “eran dudosos, no tenía forma de saber que sería cantante. Me atrajo el bajo porque es un instrumento líder en cualquier agrupación, pero nunca tuve formación académica. Aprendí a tocar de forma empírica oyendo los temas de la Sonora Matancera, tratando de imitarlos. Fue una gran emoción para mí tener un bajo en mis manos, la primera vez que lo toqué, ni siquiera sabía que tono estaba tocando. Con el tiempo me fui amoldando, me acompañaba en cualquier tema”, nos cuenta el artista. Sin embargo hoy, no toca su bajo cuando está en el escenario: “Hoy manejo la orquesta y eso me complica las cosas”.
De esos inicios recuerda que escuchaba los temas del Trío Matamoros, la Sonora Matancera y la Billo’s Caracas Boys, así como a Benny Moré, Celia Cruz, Tito Rodríguez y Willie Colón. Su carrera musical se inició cuando tenía 28 años, llegó a desempeñarse como mecánico, taxista y hasta culminó la carrera de topógrafo, que nunca llegó a ejercer. Mientras tanto, incursionó en varias agrupaciones musicales. Destacó por ser un gran bajista y llegó a ser cantante cuando el destino le brindó una oportunidad que no pasó por alto: tenía la posición de bajista con una agrupación que tocaba en la cervecería La Distinción, en la que inicialmente sólo cantaba en los coros, sin embargo, ante la ausencia del cantante principal del grupo antes de una presentación, manifestó su interés para cubrir esa vacante y es así como se inicia como la voz principal de la banda.
En 1972 Oscar D’León crea La Dimensión Latina, junto al percusionista Elio Pacheco, José Rodríguez, el trombonista César "Albóndiga" Monges, el pianista Enrique "Culebra" Iriarte (que sería sustituido luego por Nano Ladera, Tony Monserrat y Jesús Narváez) y José Antonio Rojas. Se estrenan el 15 de marzo de ese año en un ensayo en casa de Iriarte en La Guaira y debutan luego en La Distinción. Graban el primer disco y logran el éxito con el tema Pensando en ti.  Dos años después se une el bolerista Wladimir Lozano, comenzando una relación muy exitosa con Oscar D’León, ya que como dupla logran imponer temas como Que bailen tósLa Piragua, y el primer éxito internacional Llorarás, compuesto por el mismo Oscar D’León, así como también, La VelaDivina NiñaTabogaJuancito TrucupeyEl fruteroParampampam y Dolor cobarde. Los arreglos musicales de la orquesta siempre fueron de Monges y Oscar D'León.
“Al fundar la Dimensión Latina y ver cómo conquistamos el éxito en poco tiempo, supe que me dedicaría a la música a tiempo completo. Sabía que mi camino iba a cambiar y no me equivoqué y aquí estamos”, relata Oscar D’León, quien nos dice que su papá tenía reservas al principio: “Aún así me apoyaron porque vieron en mi la felicidad que afloraba todo el tiempo, la inquietud y el deseo existía. El dinero comenzó a llegar, producto del éxito y la familia mejoró también”.

La música: la prioridad que brinda felicidad
Oscar D’León no cree en la suerte sino en el trabajo y en la responsabilidad. El éxito viene de ser constante con su profesión: “No elegí la Salsa como género, es cuestión de gusto. Hoy disfruto de cualquier género con aprecio y un gusto total. La fama y el éxito vienen de ser acucioso con la profesión, de pensar en ella como la prioridad, de atenderla y quererla como lo más importante de la vida. Para mí, mi Orquesta es mi primera familia y mi música es lo más importante porque me da felicidad”.
Oscar D’León es compositor desde muy joven: “Escribía desde antes de la Dimensión Latina, pero hice sonar mis temas con ella y así me catapulté. Hoy me inspiro en cualquier motivo favorable para escribir una canción. Mi forma de componer es ésta: primero tarareo y después visto ese maniquí con letra. En muchas ocasiones me llega la musa y cómo no tengo un grabador conmigo, se pierde parte del proceso. Para mí es fácil componer porque he sido dotado con un don de la naturaleza: captar la música y saber qué es bueno o no, qué va a ser un éxito o no”, nos cuenta.
Oscar D’León, con ese tino para saber cuando tenía un éxito discográfico en sus manos, aprovechó todas las ocasiones: “Es difícil prever si se va a ser exitoso, pero cuando supe de esos primeros éxitos con la Dimensión Latina, pegué un grito y de verdad, tenía razón, me di cuenta de que con ella iba a trascender. Tengo ese feeling  para saber si un tema será exitoso con solo escucharlo, pero hay otros factores que determinan el éxito discográfico como el ensayo constante, la disciplina, la responsabilidad y la puntualidad”, revela y es en estos aspectos donde se ha afincado para mantenerse en el tope desde hace más de 40 años.
Hoy cuando evalúa su carrera y cómo ha impactado al mundo con su música, sonríe y dice; “Significa mucho, se trata de mi familia, mi país, mi música, mi orquesta. Y es que mis músicos son como mis hijos, me preocupa que sus hogares estén bien, los oriento y aconsejo. Todo esto va en mi pensamiento. He aprendido mucho, he caminado el sendero del éxito y por eso me digo que no debo ser arrogante, sino tranquilo, ser auténtico y fiel a mi forma de ser y vivir la vida sin apresuramiento, eso sí, tomando acciones certeras para mantenerme vigente”, puntualiza Oscar D’León.
Desde 1977, el Sonero del Mundo inicia su carrera como solista y crea su propia orquesta, La Salsa Mayor, con la cual cosecha sus éxitos como Mi bajo y yoEl Baile del Suavecito y Bravo de verdad. Con el pianista Mauricio Silva, compositor y cantante forma La Crítica, orquesta con la cual logró obtener un matiz muy particular que capta la atención de los soneros internacionales, destacando su participación en el Festival de Soneros en Caracas, en el año 1980 al lado de Johnny Pacheco y Pete “Conde” Rodríguez y Daniel Santos. En esos tiempos graba los temas de origen cubano Mata SiguarayaMonta mi caballoEl Manicero Longina, que adquieren una nueva sonoridad, siendo reconocidos por el  público de todo el mundo.
Su amor por la música cubana le llevó a presentarse en la isla caribeña con un éxito apoteósico y a pesar de las críticas, su visita contribuyó al renacer de la salsa en Cuba. En los años 80 logró imponer temas como DetallesEl derecho de nacerMis hijosA él y Que se sienta, con los cuales lideró las listas de ventas. Su sonido siguió innovando al lado del grupo Los Blanco y de esos tiempos se recuerda el tema Que muchacho y el disco Auténtico donde le rinde homenaje a Benny Moré versionando los temas Francisco GuayabalQue bueno baila ustedBonito y sabroso.
Al tiempo, Oscar D’León logra conquistar con todo ese sabor y sonido tan particular a Japón y hace de las suyas en escenarios como el Madison Square Garden de Nueva York y el Teresa Carreño de Caracas, por ejemplo. Su sonido se depura con matices de Latin Jazz en sus acordes y logra incorporarse también a los grandes festivales de jazz del mundo.
Su sueño de estar junto a los grandes de la Salsa, que tanto admiró desde su temprana juventud, se cumple y logra alternar con Celia Cruz, Eddie Palmieri y Tito Puente. Con estos dos últimos artistas participa en el que se convertiría en la obra póstuma de Puente: Masterpiece/Obramaestra, donde interpreta los temas Cielito lindo/Negrita y París Mambo.
Un tema que identifica a Oscar D’León es Ariel, grabado en 1988 con la Billo’s Caracas Boys, homenaje que le hace al propio maestro Billo Frómeta y a Benny Moré. Dueño de una discografía inmensa y rica, Oscar D’León destaca por presentaciones en vivo que mueven a cualquiera por su imparable energía. Ha grabado más de 50 álbumes con varios discos de oro y ha recibido numerosos premios y honores.
Ya siendo un ídolo, Oscar D’León le apuesta a la nueva generación salsera y es por eso que graba para el sello perteneciente a Ralph Mercado, "RMM" el tema Hazme el amor con La India y Llegó el sabor con José Alberto “El Canario”. Destaca también su álbum Sonero del Mundo junto a Willy Chirino. En el 2001 graba su álbum Más que amor, Frenesí, un bolero al que le da el giro de balada y conquista nuevamente las carteleras musicales. Incluso, forma parte de las bandas sonoras de Disney con el tema Mundo Perfecto, para la película Las Locuras del Emperador.
Junto a músicos experimentados y algunos de sus hijos, Oscar D’León ha estado presente desde hace tiempo como uno de los mejores exponentes de la ‘salsa brava’ en escenarios internacionales con su sonido, único, particular que cuenta con la influencia del jazz que le ha ganado, fama, respeto y adeptos. Su voz, tan rica en matices le permite cantar cualquier cosa, desde salsa, boleros, baladas, temas de amor y hasta reggaetón, lo mejor de la tradición latina se expone en su instrumento. En Venezuela es reconocido como uno de los músicos más importantes del país, es un ídolo que ha sabido conquistar la fama y la fortuna dignamente.
Nominado al Grammy muchas veces, Oscar D’León cuenta con el homenaje de la ciudad de Nueva York que le dedicó el Día de Oscar D’León el 15 de marzo de 1998.

Con sabor sinfónico
Tocar junto a su orquesta, lado a lado de la Orquesta Sinfónica de Venezuela, fue toda una experiencia para ambos. “El sonido es majestuoso, es un sentimiento muy particular y único. Estar con una orquesta sinfónica es lo máximo dentro de la música. Llegar a esos altares es sentirse realizado. Un gran orgullo”, así relata su experiencia y es que desde los ensayos para Fitven 2013, todos los músicos de la Orquesta Sinfónica de Venezuela estaban contagiados con esa energía tan propia que impone Oscar D’León y su característico ‘sabrosoooo’ se hizo sentir en la sala José Félix Ribas del Teresa Carreño para el ensayo preliminar. En Mérida, hasta la madrugada el público bailó, sin importarle el frío y la lluvia.

Más allá de la adversidad
Oscar D’León ha sufrido en carne propia varias vicisitudes, como un infarto o la pérdida de la visión del ojo izquierdo, pero eso no parece detenerle. Siempre logra recuperarse y volver a los escenarios con su sello característico: su sonrisa.
Hoy nos llena de orgullo y satisfacción y con su Grammy Latino en reconocimiento a su trayectoria impecable en sus manos, sigue sonriendo con simpatía: “El consejo que les doy a los artistas jóvenes es que sean auténticos, que mantengan un estilo propio, que ensayen mucho, sean cordiales y sencillos. Ser humildes es el tesoro de cada quien”.

lunes, 13 de enero de 2014

Festival Coral Siempre con Don Bosco 2014 presenta una intensa programación

La cita es  en III Festival Coral Siempre con Don Bosco del 22 al 31 de Enero 2014 en Templo Don Bosco, Teatro del Colegio Don Bosco y Capilla de la Casa Provincial FMA de Altamira y Capilla del Colegio María Micaela de los Dos Caminos, les esperamos.

Jhon Isaac Requena Negrón. Coordinador General del III Festival Coral Siempre con Don Bosco. Durante estos tres años que han sido a su vez preparatorios para la gran Fiesta del Bicentenario del Nacimiento de Don Bosco que será el año que viene 2015, la permuta de Dios nos ha permitido celebrar 30 años de la Parroquia San Juan Bosco en el 201260 Años de los Colegios Don Bosco y Ma. Auxiliadora 2013, y este año 120 años de Presencia Salesiana en Venezuela, felices  casualidades.
Este año nuestro Festival se siente feliz de recibir a 35 coros amigos que con su canto reflejan  una expresión  humana que esta cercana a ese pedacito de Dios que nos habita en su bondad y sabiduría.
Otro ingrediente especial este año es  la fortuna de poder contar con un invitado internacional como lo es el Coro Cantemus de Hungría dirigido por Soma Szabó, quienes gracias al patrocinio de la Fundación Schola Cantorum de Venezuela y su Presdenta la Maestra María Guinand, el Consulado Honorario de Hungría en Venezuela y su cónsul, Judth Kristoffy de Nyisztor , brindaran dos conciertos extraordinarios dentro del Festival, el primero en la Gala Inaugural el día Miércoles 22 de Enero a las 7pm en el Templo Nacional. S. Juan Bosco, junto a la Schola Juvenil y la Cantoria Alberto Grau y el segundo el Viernes 24 a las 7pm en el mismo lugar junto a dos coros de talla internacional  como lo son Rapsodia Coro de Cámara,  de Maturín, Monagas, dirigido por Guillermo Brazón, quienes  no se han cansado de  traer medallas de oro y premios  con cada una de sus actuaciones en el exterior  y el Coro Polifónico Rafael Suárez dirigido por la Maestra María Colón de Cabrera y Cruz Rafael Cabrera, que este año cumple 40 años de labor ininterrumpida  viajando a Riga a representar a Venezuela en las 8vas Olimpiadas Corales que organiza Interkultur. 
En la Agenda de Cantemus  figura también Presentaciones en la Casa Húngara de Caracas, además Soma Szabó dictará Talleres de Dirección Coral y Método Kodaly  en la CAF de Altamira del 20 al 24 de Enero de 8:30am a 12:30m para todos los Directores  y estudiantes de Dirección Coral interesados, esto bajo el Programa de Acción Social por la Música denominado "Música para Crecer"  que sostiene el Banco de de Desarrollo de América Latina (CAF)   en cooperación con la Fundación Schola Cantorum de Venezuela. Nos dice la Maestra Guinand, encargada del Proyecto : Esperamos cerca de 50 Directores  de Venezuela, y tal vez se verá por teleconferencia en otros 4 países. Ellos están muy interesados en el método Kodaly y repertorio para niños, jóvenes y coros mixtos y también en  la metodología que enseñan en el "Cantemus Choral Institute de Hungría" . 
Este año el Festival trae desde el Oriente del país el talento del Coro de Niños del Colegio Domingo Savio de La Asunción,  del Centro Occidente elEnsamble Shii´rain Mmankaa  y  el Coro de Campanas Libertador  del Colegio San Pedro de Barquisimeto.
Nos sentimos pues muy felices de contar con grandes Directores como lo son el Maestro César Alejandro Carrillo, Miguel Astor, Ana María Raga, Leticia González, Pedro Antonio Silva, Jesús Ochoa, Pedro Alfonzo Parra Goyo, Douglas Saldivia, Jesús Ponce, Jaime García, Ma. Fernanda Pereda, Orlando Rondon, Raúl López Moreno, Arahy Garaicoechea, Luimar Arismendi, Henrry Quintero, Roy Holder y Juan José Herrera. Así como noveles  talentos como: Lilian Angulo, Jorge Sánchez, Victoria Nieto, Héctor Hernández, Víctor Lozada, Erick Osuna, Librada Marcano, Carlos Belfort, Andrés Roig, Napoleón del Vecchio y Fernando González., infinitas gracias a cada uno de ellos. 
En virtud  de dignificar y dar valor a las buenas iniciativas este año nos sumamos a dos acciones que buscan enaltecer la Vida, una es  la Campaña Tapitas por la vida, que busca  donar  lo recolectado a los Niños con Cáncer, así que todas las tapitas de las botellas de agua que se consumirán durante el Festival se recolectaran para este objetivo. La otra  campaña  es una que nos toca más directamente pues  se trata de Solidaridad y Amor con Víctor González, nuestro Amigo , Amigo de muchos, Coralista, Director, Artista, Alma Libre y Generosa que  hoy necesita  nuestro gesto sincero y desprendido. 
Les damos aquí el link del video promocional :  https://www.facebook.com/photo.php?v=10151921936423763&l=3729109044970069650

SOBRE CANTEMUS

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Coro Mixto Cantemus, Hungría
El Coro Mixto Cantemus fue creado por el indetenible entusiasmo de los estudiantes de la Escuela Primaria Zoltán Kodály por cantar porque necesitaban otro coro una vez que fueron demasiado mayores para cantar en el Coro de Niños Cantemus y en el Coro de Niñas Pro Musica.
El Coro. creado por Dénes Szabó – inicialmente solo se reunía para ensayar o participar en ocasiones especiales (Una de las cuales fue la presentación del Spem in Alium de Thomas Tallis) y eventualmente comenzó a trabajar en forma independiente en 1998 bajo la dirección de Soma Szabó. Desde su fundación el coro ha ganado varias competiciones corales internacionales, tomando parte en importantes festivales y realizando giras de conciertos por Europa.
Los mayores logros hasta el momento lo constituyen: Primer premio en la categoría de Coro Mixto en la Competición Internacional de Coros de Budapest 2001, Gran Premio en la Competición Internacional de Coros de Gorizia 2006, 4 Primeros Premios, 3 Premios Especiales, Gran Premio de la Competencia Internacional de Coros de Tolosa 2008, 2 Primeros premios, 1 Premio Especial y Gran Premio-
El coro ejecuta piezas representativas del repertorio coral a capella desde los tiempos del Renacimiento hasta la música de compositores contemporáneos


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Soma Szabó, director
Soma Szabó (1974) comenzó sus estudios en la Escuela Primaria Zoltán Kodály. Se graduó como Director Coral en la Acadaemia de Musica Ferenc Liszt de Budapest en 1998. Desde entonces ha sido director del Coro Mixto Cantemus.
Ademas de su trabajo como director imparte enseñanza en la Escuela de Artes de Nyíregyháza, es miembro fundador del sexteto vocal Banchieri Singers – ganadores de varias competiciones internacionales – y ha conducido vario talleres internacionales para profesores de música y participantes de Cursos de Verano. Igualmente ha participado como miembro de paneles de jurados de competiciones corales internacionales


"120 años Misioneros de un Sueño, Constructores de la Fe"

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